
Alguna vez se han preguntado, dónde tenemos nuestro corazón?. Claro, muchos me dirán, obvio... del lado izquierdo del pecho. Otros, dirán , no.. está justo en el centro del cuerpo, a la altura del pecho... Pero no... me refiero, dónde están nuestros recuerdos, vivencias, aquellas pequeñas cosas, cositas, que hacen dificil que tiremos a la basura. Que... cada día que nos levantamos de la misma cama, que en mi caso. no comparto más que con mí misma. Estamos convencidos que ése es el día, en que los cajones, serán revisados, del primero al último papel, foto, nota, cartita, postal, y así seguimos. Y claro... a medida que vamos revolviendo nuestros recuerdos, libretas del colegio de la primaria de nuestros hijos, el certificado de terminación de 5to., 6to, octavo , noveno año... pasa por nuestra vista un negativo, y varias fotos. Fotos de nuestro ex- o peor de nuestro ex y nuestros hijos... Todos juntos frente al mar, claro que, no tenemos la más mínima idea de cómo esa foto terminó del álbum al cajón del placard. Que por cierto, reconozco, no está del todo ordenado que digamos.
Dá risa,,,! de veras ver cada cosa, desde una especie de palanca para ajustar los tornillos de la bicicleta fija, hasta los viejos tapones de los botines de football de mi hijo mayor. Pero, todas esas "cositas" como digo yo, están en esos cajones, y allí, justo allí está mi corazóm.
Una de las suertes que tienen los maridos cuando se van de tu casa, y te deja con todos tus hijos, es que por razones de espacio( no tiene lugar donde vive ) te deja todo... desde el álbum de casamiento, con todas las fotos, el manual del primer auto, llaves de las puertas que por supuesto hace rato dejaron de usarse, porque se perdieron 200 veces o se cambió la combinación porque alguno de los chicos las tiró por el hueco del ascensor y hubo que cambiarlas. En fin.
No me vas a decir que no es cierto?.... Hasta guardas y sabes que nunca te vas a deshacer de ellas- son las famosas postales o cartitas que tus hijos , tus hijas ( las nenas son espontáneas para ello) te escribieron desde que empezaron a manejar un lápiz. Con dibujitos y todo. Y siempre, a mamá y a papá, para el cumple, para el día del padre, de la madre, navidad... Bueno, ahora, cuando juntaste coraje por fin y lograste separar tus cartitas de las de él. Y se las das te dice"-No...-" tenelas vos que yo no tengo espacio, sabés que mi departamento es chico". Claro, mejor me guardo el por qué es chico... de esa forma ninguna de las nenas podría quedarse a dormir, porque sólo es un ambiente con una cama(matrimonial) jajaj!, y nada más. Salvo el equipo de música el dvd y el televisor.
O sea que te quedaste con todo, además del perro, con sus problemas de perro, y con cuatro adolescentes, con los problemas de adolescentes.
Bueno " gajes del oficio", que eran más aliviados cuando él estaba, cuando estaba en casa disponible. Aunque lo niegue. Sin embargo, los hijos son lo más importante, o lo eran hasta que probó la libertad de andar por allí con amigos(siempre pudo estarlo jamás se lo prohibí, o me demostré celosa, si bien lo esperaba despierta hasta que volvía), y con "amigas". Sí entre comillas , son ahora. Mientras vos, seguís, con todo lo que te conté, más el corazón metido en todos los cajones de las casa. Porque yo te conté sólo de uno, en otro están las escrituras de la casa, los análisis de él, las radiografías, y millones de pequeñas tuercas y tornillos caídos durante su estadía. Que deseas íntimamente, como hoy, que vuelvan un día a su lugar, y todo se arregle...
No quiero quedarme toda la vida con los recuerdos, ya soy grande, mis hijos son grandes. Y si no hago algo , alguno de ellos lo hará cuando me muera. O quizás no... Quizás tenga la suerte de que cuando sean más mayores, sepan lo que pasé, se den cuenta por fin que no estaba triste por nada. Y se repartan las " cartitas", y cada uno se lleve a su casa y su propia vida un pedacito de lo que eran cuando bebes, niños y adolescentes. Y los recuerden junto a sus propios hijos. Y Dios quiera! que sea para siempre...
No me van a decir que ninguno de ustedes no ha pasado o pasa por lo mismo. Sobre todo las mujeres. Cada vez que buscamos una cosa , abrimos esos cajones y nos topamos con algo que nos hace sentarnos en el suelo y volver años para atrás. Si las guardamos rápido, nos salvamos, sino.... podemos estar horas ensimismadas, y ni qué decir si nos ponemos melancólicas...
Y más cuando esa SEPARACIÓN fue al final de cuentas absurda, no debiera estar sucediendo, y obligarnos a ver transcurrir nuestras horas, nuestros días, pendientes de esos cajones. Que verdaderamente nunca llegue ese día en que debamos poner todo en cajas de cartón y llevarlas a la baulera. SI contamos con una...
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