
Ella no podía creer que estaba ahí, había pasado taaanto tiempo!... Y lo tenía allí boca abajo, cuan largo era...Contuvo las lágrimas, ...era mejor...Él le pidió unos masajes, ella los tradujo en mimos... Sabía qué le gustaba... Entonces estiró su mano debajo de la cama y sacó el sobre...Lo abrió con los dientes...él estaba tan relajado con el silencio que sólo se sentía su respiración... Lo amaba... tanto...! imposible de decir, ya no... no era necesario. Si se lo dijo una vez hace tiempo... "-dejame que te ame, aunque no me ames... dejame que te ame...! Y él no respondió nada en ese momento, y dejó hacer...
Entonces... empezó a dibujar un mapa en su espalda con el delicioso chocolate... muy despacio y al mismo tiempo con la lengua y sus labios limpiaba cada centímetro de piel...y empezó a sentir cómo se erizaba ... y por segundos arqueaba la espalda como pidiendo más....
Ella siguió, haciendo caminitos y círculos y lamiéndolo tan lento y cariñosamente que lograba que su temperatura subiera, ...eso la delataba.. porque darle placer a él era el propio que nacía.
Y siguió, entre suspiros de él y piel... siguió hacia abajo dándole besos, lamidas y comiéndose cada espacio con sumo cuidado...
Llegó hasta la cintura, muy abajo, dejó que el chocolate totalmente derretido bajara entre sus piernas, él las abrió esperando que eso sucediera, que ella continuara con su rito de endulzarlo más y más... Sabía que él estaba excitado, no necesitaba mucho para lograr sentirlo así...
Ella sonreía, él es un dulce... por naturaleza, el chocolate sólo eleva esas hormonas del placer...
Ella lamió sus caderas, la izquierda, bajó por su cola hasta su sexo era lo que más le gustaba... Siempre tuvo miedo, terror de hacerle daño, o que no le gustara. Y puso mucho cuidado, como si esa parte de su cuerpo fuera de cristal... Ella lo amaba y no iba a tolerar hacerle mal... Siguió bajando y subió hasta el otro lado, formando una doble V... Era excitante y único... Había pasado tanto tiempo.... sin tenerlo para ella... que quería recordar ese momento, otro más, único e imperdible... para siempre.
Luego hubo magia, ella bajó y esparció más entre sus piernas abiertas, y empezó a pasar su boca, sus labios muy suave, y con su lengua lamió todo el lugar. Él estaba sumido en la locura para ese momento, lo notaba, aunque sabe que se controla si se lo pide, ella sabía que no aguantaba más. Que quería tomarla entre sus brazos y voltearla sobre sí para tenerla para él. Pero, ella le pidió suavemente sin decir, sólo apoyando la palma de la mano derecha sobre su espalda... él aguantó... y siguió disfrutando...
Lamía y besaba ... y sintió que él se arqueó hacia ella hacia su boca, y dejó hacer... sintió un placer único... Tantas veces lo hizo para ella volviéndola loca que no llegó a imaginar cuánto.. Y ella lo estaba haciendo, pasó su lengua por su cola y se detuvo allí.... el tiempo justo para llevarlo al cielo y volver..
Y con todo el delirio del mundo acumulado en un momento, ella suavemente hizo darlo vuelta, boca arriba y entonces siguió son su camino de dulzura hacia arriba deteniéndose esta vez en su pene, lo conocía de memoria, pero siempre era un reto...Para ella que todo lo quería perfecto, único, tenía que sentirlo gemir, para saber que él estaba pleno..
Y así siguieron, el ritual estaba hecho, el calor, el ardor que sentían era insoportable. Se conocían, por eso, y sabían que habían llegado al límite... Ella ya había estirado sus piernas sobre las de él y estaba entrelazándolas y apretando, cuando llegó a su boca, entonces se incorporó, tiró su cabeza hacia atrás y llenó su boca con un poco de esa delicia, y se acercó a sus labios los entreabrió son su lengua y lo alimentó, como él hizo la primera vez sin conocerla... Y lo besó y se besaron como si fuera el último.... Ella le sacó la venda de los ojos y siguió besándolo, la cara, el cuello, las orejas, y suave el mentón, pasando su lengua y sorbiendo lo que quedaba de dulce... Y entoncés él la miró suplicante... ella le soltó las muñecas...
Y empezó otro ritual, sabía que podía dejarse, soltar, levitar y cerró los ojos y supo que ahora era su turno...
Entonces... empezó a dibujar un mapa en su espalda con el delicioso chocolate... muy despacio y al mismo tiempo con la lengua y sus labios limpiaba cada centímetro de piel...y empezó a sentir cómo se erizaba ... y por segundos arqueaba la espalda como pidiendo más....
Ella siguió, haciendo caminitos y círculos y lamiéndolo tan lento y cariñosamente que lograba que su temperatura subiera, ...eso la delataba.. porque darle placer a él era el propio que nacía.
Y siguió, entre suspiros de él y piel... siguió hacia abajo dándole besos, lamidas y comiéndose cada espacio con sumo cuidado...
Llegó hasta la cintura, muy abajo, dejó que el chocolate totalmente derretido bajara entre sus piernas, él las abrió esperando que eso sucediera, que ella continuara con su rito de endulzarlo más y más... Sabía que él estaba excitado, no necesitaba mucho para lograr sentirlo así...
Ella sonreía, él es un dulce... por naturaleza, el chocolate sólo eleva esas hormonas del placer...
Ella lamió sus caderas, la izquierda, bajó por su cola hasta su sexo era lo que más le gustaba... Siempre tuvo miedo, terror de hacerle daño, o que no le gustara. Y puso mucho cuidado, como si esa parte de su cuerpo fuera de cristal... Ella lo amaba y no iba a tolerar hacerle mal... Siguió bajando y subió hasta el otro lado, formando una doble V... Era excitante y único... Había pasado tanto tiempo.... sin tenerlo para ella... que quería recordar ese momento, otro más, único e imperdible... para siempre.
Luego hubo magia, ella bajó y esparció más entre sus piernas abiertas, y empezó a pasar su boca, sus labios muy suave, y con su lengua lamió todo el lugar. Él estaba sumido en la locura para ese momento, lo notaba, aunque sabe que se controla si se lo pide, ella sabía que no aguantaba más. Que quería tomarla entre sus brazos y voltearla sobre sí para tenerla para él. Pero, ella le pidió suavemente sin decir, sólo apoyando la palma de la mano derecha sobre su espalda... él aguantó... y siguió disfrutando...
Lamía y besaba ... y sintió que él se arqueó hacia ella hacia su boca, y dejó hacer... sintió un placer único... Tantas veces lo hizo para ella volviéndola loca que no llegó a imaginar cuánto.. Y ella lo estaba haciendo, pasó su lengua por su cola y se detuvo allí.... el tiempo justo para llevarlo al cielo y volver..
Y con todo el delirio del mundo acumulado en un momento, ella suavemente hizo darlo vuelta, boca arriba y entonces siguió son su camino de dulzura hacia arriba deteniéndose esta vez en su pene, lo conocía de memoria, pero siempre era un reto...Para ella que todo lo quería perfecto, único, tenía que sentirlo gemir, para saber que él estaba pleno..
Y así siguieron, el ritual estaba hecho, el calor, el ardor que sentían era insoportable. Se conocían, por eso, y sabían que habían llegado al límite... Ella ya había estirado sus piernas sobre las de él y estaba entrelazándolas y apretando, cuando llegó a su boca, entonces se incorporó, tiró su cabeza hacia atrás y llenó su boca con un poco de esa delicia, y se acercó a sus labios los entreabrió son su lengua y lo alimentó, como él hizo la primera vez sin conocerla... Y lo besó y se besaron como si fuera el último.... Ella le sacó la venda de los ojos y siguió besándolo, la cara, el cuello, las orejas, y suave el mentón, pasando su lengua y sorbiendo lo que quedaba de dulce... Y entoncés él la miró suplicante... ella le soltó las muñecas...
Y empezó otro ritual, sabía que podía dejarse, soltar, levitar y cerró los ojos y supo que ahora era su turno...



No hay comentarios:
Publicar un comentario